Nueva York reconoce la huella española de Little Spain
22 septiembre 2026
Desde ayer, la intersección de la calle 14 con la Octava Avenida de Nueva York lleva un nombre que recuerda una historia profundamente española: Little Spain–La Nacional Way.
En el corazón de Manhattan y alrededor de ‘La Nacional- Sociedad de Benevolencia’, miles de españoles construyeron sus vidas, sus familias y su comunidad. Trabajadores del tabaco, camareros, estibadores, albañiles, niñeras y empleados de hogar que transformaron este rincón de Nueva York en una auténtica “pequeña España”.

Muchas de esas vidas están plasmadas en nuestra exposición ‘Emigrantes invisibles. Españoles en EE. UU. (1868–1945)’. Y fue precisamente James D. Fernández, profesor de la Universidad de Nueva York y co-comisario de la exposición, el encargado de decir unas emotivas palabras en el momento de revelar la nueva placa.
“Si los monumentos fueran proporcionales a la demografía, por cada estatua de un conquistador tendríamos mil estatuas de niñeras y empleadas de hogar; por cada monumento a un explorador, mil homenajes a trabajadores del tabaco o mineros del carbón; por cada evocación de un fraile, mil representaciones de camareros, estibadores y albañiles, como aquellos que construyeron y recorrieron estas mismas calles hace cien años”.
Durante su intervención en el acto, Fernández puso el foco precisamente en ellos: en esas vidas «tranquilas y dignas» que tantas veces han quedado fuera de los grandes relatos de la historia y que son el corazón de ‘Emigrantes invisibles’.
En la jornada de ayer participaron representantes de La Nacional, del Gobierno de España y miembros de la comunidad española. En declaraciones a la Agencia EFE, el concejal neoyorquino Carl Wilson expresó: «Estamos elevando y celebrando las contribuciones de la comunidad española al barrio de Chelsea».
La Fundación, que mostró su apoyo a esta iniciativa desde el comienzo, celebra que desde ayer sea una realidad y que, con ella, se recupere simbólicamente una parte de la historia reciente entre España y EE. UU. que durante muchos años ha permanecido en los márgenes de la memoria compartida.
Little Spain–La Nacional Way es ahora mucho más que una nueva placa en una calle. Es un reconocimiento a esa memoria y a la huella que varias generaciones de españoles dejaron en Nueva York. Una huella que se sigue agrandando.





